domingo, 2 de agosto de 2015

LA TEMPLANZA



XVIII
LA TEMPLANZA


PARAÍSOS ARTIFICIALES                                                                            
La música se hunde en ellos
Los rescata
Sube sus ostras, sus pequeñas encinas.

El acorde violento de una guitarra
La respiración de la muerte
El sonido.
Todo es artificial en este plano
Nada real
El sonido, sólo el sonido
Sólo su música, su río de espuma
Su crecimiento agónico
El estruendo.

Así debe ser la muerte
Un destello suspendido
Un roedor de lo aparentemente lleno
El borbotón de la vida,
Destilado por un embudo.
Y mientras tanto la música.
Sólo ella
Por encima de todas las cosas.

Dios debe de ser un electrón
Una supercuerda
El sonido,
Sólo el sonido…


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