domingo, 24 de noviembre de 2013

ÍCARO



 

XXVII

ÍCARO





Tus ojos son mis alas.

A través de ellos me descubro

Y veo la vida sin dobleces,

Sin sombras.

Cuando tus ojos me confrontan

Cuando vienen sobre los míos

Sé que son mi vuelo

El motor de lo estacionado

La cera perdida que cose mis plumas.


Y cuando desnudo me remonto a las alturas

Tus ojos me dan la claridad para salir de ciertos laberintos

Me dan las alas,

La simetría de un ángel ortodoxo,

La tranquilidad de caer

Sin lograr el purgatorio o las brasas del que peca.


Tus ojos me hacen libre,

Me redimen de cadenas ganadas con el tiempo,

Fraguadas por mi condición de hombre;

Mi circunstancia de cordero fuera del astil.

Cuando me vislumbras,

Cuando elevas tus ojos a mis latitudes

Me siento un ángel patriado en tu universo

El hombre recuperado

El pecador feliz de su destierro.

Tus ojos son mis alas

El motor que nunca tuve

La hoguera que calcina y quema.


Tus ojos:

Perdición,

Pecado,

Alimento.


 

 

 

 

 

 


 

Follow by Email