viernes, 13 de junio de 2014

ANIQUIRONA XXV



XXV



Aniquirona
Hembra suave y sudorosa
Que posas y rehuyes sucesiva entre los pinos,
Ángel que montas y remontas
Para formarte en mi memoria.

Hay días en que pasas presurosa como un bosque
Y no te veo entre mis carnes ni mis velas,
Pero otros, de súbito como un rayo
Llegas
Desnuda,
Limpia,
Llena
Y me habitas,
Me posees
Me diluyes como un río que desciende por la muerte
Hasta constituirse en poesía.

Aniquirona de vientos y madreselvas
Para algunos eres sorda
Para otros serás necia (pobre de ellos)
Para mí que soy igual a nada
Para mí que soy la paz de tus orillas
El fin de tus principios
Eres la inescrutable ola que me puebla,
El súbito de estrella que me llama

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