domingo, 24 de mayo de 2015

LA RUEDA DE LA FORTUNA

XIV
LA RUEDA DE LA FORTUNA


…Mi rueda gira como la música de Rachmaninov.
Mi rueda
–Que es la cabeza-
Gira por un camino polvoriento de estrellas.
Y al fondo la muerte
El suicidio tentándome
La boca seductora del final,
De un agujero que aparece portentoso al final de la noche.

Siempre será la noche
Siempre su cúmulo de antorchas
Su fuego primario
La resurrección de un hombre que aún se niega a morir
Pero que ya,
De a poco,
Viene muriendo.
Y entonces la inmolación será saludable
Ya no tendrá la muerte que entonar la música del río
El arpegio del árbol
Aquella melodía de los fractales en el cuarto.

El suicidio ahorra tantos recovecos
                                                         Tantos caminos
La parafernalia con la que se cubre la vida
(Y que la muerte detesta de a puño).
Debe de ser buena la muerte
Mi rueda de la fortuna así lo proclama
-El suicidio también es escritura-.
Suicidio:
No saber,
No poder haber sido hombre
Estar siempre con ese roto en el estómago
Con esa vaciedad de ser
De agua
               De sangre
                                 De semen estéril.

No tener los hijos
Girar y girar como el piano,
Como la rueda de los huesos
La carne cayendo
El pene flácido
El sexo hambriento de profundidad
De sudor
De fin.
La muerte hambrienta
Los dos hambrientos
Hambre…sed…

                           Hambre…

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